La porcelana.

La porcelana es el más duro de todos los productos cerámicos y es principalmente conocida como el mejor material para adornos decorativos, es el tipo de material que encontraríamos en el mercado a la hora de buscar una vajilla fina ya que su textura, resistencia y delicadeza le confieren una situación de privilegio entre las cosas fabricadas por el hombre.

     
Su origen está en China, las primeras evidencias de su fabricación datan de la dinastía Han (206 a.C. -200 d.C.). Cuando se inició su elaboración, los secretos de su producción se mantenían herméticamente guardados por lo que se la llegó a conocer como el “oro blanco”.
Su dureza, su posibilidad de moldeo y sus posibilidades infinitas de decoración la han hecho siempre digna de Reyes y Príncipes.
La porcelana llegó a Europa en plena Edad Media a través de los mercaderes. Su rápida aceptación hace que su comercio sea visto como una manera rápida de enriquecerse por lo que no es raro que los diferentes países europeos trataron fracaso tras fracaso y de manera enfermiza de copiar la fórmula.
    
En Europa, la zona de Bavaria (Situada en el Sureste de Alemania) por su situación y especiales características, dio origen a una de las mejores porcelanas jamás fabricadas, en la que se combinaban la laboriosidad tradicional Germana con las magnificas cualidades de las materias primas utilizadas.