Llegó un grupo de anillos finitos de oro entre los que habían 2 solitarios, un prendedor con un brillante bastante importante entre otras piezas. Estas piezas habían sido de su abuela, algunas de la abuela de su marido, otras regalos que recibió a sus 15 o cuando se casó, pero poco ponibles hoy en día. Además a ella le gustan las piezas importantes, grandes con cuerpo y esos anillos le parecían muy finitos y altos y no iban para nada con su estilo.
Diseñamos un anillo importante, de 3 brillantes antiguos, le hicimos engarce que las resalte y se mimetice con su belleza, las engarzamos en oro gris 18k porque para nosotros los brillantes quedan infinitamente mejor en oro gris y le hicimos un cuerpo grueso, pesado, importante en oro amarillo 18k. La combinación quedó genial.
Quedó una pieza exquisita donde las piedras lucen infinitamente más que en las piezas anteriores y es un anillo ponible, cómodo, que se amalgama a la mano y te puede acompañar siempre.